Si existe un rincón que define la identidad de nuestra región, es sin duda el Valle del Río Oja. La Rioja es una tierra vertebrada por siete ríos paralelos que descienden desde las montañas hacia el Ebro: el Najerilla, el Iregua, el Leza-Jubera, el Cidacos y el Alhama. Sin embargo, el Río Oja ostenta un honor especial: se considera el origen etimológico del nombre de la comunidad, al contraerse históricamente en la palabra "Rioja" (Río Oja).
El Río Oja tiene un origen espectacular en el Sistema Ibérico. Sus fuentes brotan a gran altitud en la vertiente norte de la Sierra de la Demanda, un entorno natural de biodiversidad única donde las cumbres superan los 2.000 metros de altura.
Desde su nacimiento, el río traza un recorrido con dirección noreste, esculpiendo a su paso paisajes de ensueño. Es el gran protagonista de la orografía local, fluyendo con determinación en busca del río Tirón, su principal afluente, antes de fundirse finalmente con el caudal del Ebro.
Explorar el Valle del Río Oja es sumergirse en una combinación perfecta de naturaleza, deporte y cultura. En su curso alto encontramos localidades tan emblemáticas como Ezcaray, la primera villa turística de La Rioja, famosa por su gastronomía y su cercanía a la estación de esquí de Valdezcaray.
Aventura en familia: Para quienes buscan una forma diferente y emocionante de conectar con el entorno, el valle ofrece una experiencia de turismo activo única. A través de la propuesta de El Secreto de Ezcaray, las familias pueden convertirse en exploradores por un día. Esta aventura interactiva permite descubrir no solo el casco histórico de la villa de Ezcaray, sino también la magia de sus aldeas escondidas y los rincones más vírgenes del valle del río Oja. Es una actividad diseñada para fomentar el trabajo en equipo mientras se aprende sobre la historia, la flora y la fauna local a través de juegos y retos. Sin duda, una de las mejores formas de vivir el valle desde dentro y crear recuerdos inolvidables con los más pequeños.
Senderismo y Vías Verdes: El antiguo trazado del ferrocarril ha sido recuperado como la Vía Verde del Oja, un sendero ideal para ciclistas y caminantes que conecta la montaña con la llanura.
Arquitectura Tradicional: Desde las aldeas de montaña hasta Santo Domingo de la Calzada, el valle es un escaparate de la historia riojana y un paso fundamental del Camino de Santiago.
Patrimonio Natural: Bosques de hayas, robledales y una fauna protegida hacen de este valle un lugar privilegiado para el avistamiento de aves y el turismo de naturaleza.